JOSEPH KRAMER, CREADOR DE LA SEXOLOGÍA CORPORAL. Desatado.

Parte 3: De los retiros de drogas psicodélicas, blowjobs y masajes en Nueva York, a la creación del Masaje Erótico Taoísta basado en la respiración y la consciencia en San Francisco


Sexualidad&Somáticas presenta la tercera parte de esta entrevista íntima y al detalle entre la sexóloga somática Chris Rose y su mentor y principal referente mundial de la educación erótica, Joseph Kramer. En las dos primeras partes, Joseph cuenta sobre cómo descubrió la masturbación siendo un niño católico devoto, y cómo dejó a los jesuitas en su juventud para celebrar ser un joven gay entusiasta de los masajes en la ciudad de Nueva York. En esta tercera parte, narra las exploraciones y la información que reunió mientras desarrollaba la modalidad formal de Masaje Erótico Taosíta.

Joseph Kramer PhD. hoy es reconocido por haber capacitado a decenas de miles de personas en una vida de curiosidad y servicio erótico como fundador de la Body Electric School y de la profesión Sexological Bodywork.


Parte 1. Origenes

Parte 2. Revelaciones


Transcripción del episodio del podcast El origen del masaje erótico: entrevista con Joseph Kramer, parte 1 realizada por Chris Rose de Pleasure Mechanics y traducida por Sexualidad&Somáticas. Audio y texto original en https://www.pleasuremechanics.com/the-origin-of-erotic-massage-joseph-kramer-interview-part-1/

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Importante antes de leer: La profesión de Sexological Bodywork tiene estrictas normas éticas creadas por Joseph Kramer y sus colegas, y sostenidas y veladas por las distintas escuelas y asociaciones a lo largo del mundo. Estas normas exigen que los profesionales certificados no tengan relaciones sexuales ni románticas con sus estudiantes, den las sesiones completamente vestidos, realicen el toque de genitales con guantes, que solo puedan dar toques (no recibirlos), y cumplir estrictamente con lo pautado previamente en cada sesión. En esta parte de la entrevista, Joseph relata experiencias en una etapa de juventud y de primeras experimentaciones que compartía con sus amigos y en su vida pivada, como era tomar hongos y tener sexo oral. En la misma entrevista aclara que esto pertenecía a su vida privada, y no a lo que posteriormente desarrollo como masajista erótico profesional. Sin embargo, vale la pena subrayar enfáticamente para que no exista lugar a ningún tipo de confusiones, que en ninguna modalidad de Sexological Bodywork se consumen drogas psicotrópicas, hay sexo oral, y que siempre se siguen estrictamente las normas éticas enumeradas arriba, a conciencia que esto es lo mejor para el bienestar y desarrollo personal de nuestrxs clientes.




En esta entrevista se mencionan prácticas sexuales explícitas.

Chris Rose: Estábamos en 1979. ¿Cómo se transformaron los masaje en Masajes Eróticos Taoístas? ¿Cómo se volvieron eróticos estos masajes para ti?

Joseph Kramer: Permítanme mencionar primero que en mi etapa de sexo-gay-sin-parar, donde tuve grandes cantidades de sexo en Nueva York, no estaba muy orientado a las manos ni al masaje. Era sexo. Era juego. Las manos requieren un poco más de habilidad, supongo, y no formaban parte de eso. De hecho, en Nueva York tenía sobre todo relaciones casuales, era algo privado, entre mis amantes y yo. Aún no sabía dar masajes.

Entonces me mudé de regreso al área de la Bahía (NdelT: alrededores de San Francisco) donde tenía un grupo de amigos, y empezamos a darnos masajes con sexo oral. Me volví bueno y lo llamé blowjob massages. En estos masajes estoy en la camilla de masajes chupándole el pene a mi compañero mientras estoy masajeando y despertando partes de su cuerpo. Esto genera placer y excitación que se mueven por todo el cuerpo.

La idea nunca fue acelarse ni acabar durante los masajes. Era sentir todo el cuerpo. Aquí había un segundo elemento. A uno de mis amigos le gustaban mucho los hongos con psilocibina. Y yo había explorado durante mis años en Berkeley con LSD y hongos. Pero el LSD era un viaje de 8, 10 o 12 horas y los hongos de psilocibina eran de 2, 3 o 4, por lo que eran más posibles.

Tomábamos hongos, y recibíamos y dábamos estos masajes. Justo ayer compre el libro How to change your Mind de Michael Pollan (NdelT: How to Change Your Mind: What the New Science of Psychedelics Teaches Us About Consciousness, Dying, Addiction, Depression, and Transcendence) .

Tomábamos hongos, y recibíamos y dábamos estos masajes.

Chris Rose: Está en mi mesita de luz, Joe.

Joseph Kramer: Bueno, lo que yo entendí es que cómo tienes transformaciones en tu mente es psicodelia. Y me digo, espera, tengo que saber de este enfoque.

Chris Rose: Mucho de lo que habla Pollan en su libro es del tipo de ruptura del monitor del decoro, del tipo de autorregulación que nos mantiene enjaulados. Gran parte de lo que sabemos sobre lo erótico es la necesidad de darnos permiso para ir hacia lo extático. Estos estados de los que estamos hablando, la mayoría de las personas nunca han recibido permiso para siquiera pensarlos, y mucho menos explorarlos. Y la psilocibina, creo, es uno de esos atajos para abrir la conciencia.

Entonces, estás explorando estos masajes con tus amigos en la camilla de masajes, incluyendo sexo oral. Mucho de lo que pienso sobre el trabajo del toque erótico es que aprendemos habilidades de masaje, activamos nuestras manos como herramientas de placer, como herramientas para comunicar el toque intencional. Y luego llevamos esas habilidades a los genitales y al ano. En aquel entonces ¿eras consciente del momento en que comenzó el masaje de penes? ¿Cómo empezaron a articularse estos toques en tus manos?

Joseph Kramer: Bueno, en primer lugar, el pene tenía un protagonismo real para mí desde que tenía cuatro años. En aquel entonces nunca se trató acerca de hacerme la paja. Había oído hablar de pajas, acabar y descargas. Pero nunca lo viví como importante. Pensé, hay una obra maestra que crear aquí. Existe una sinfonía y una orquesta. Existe todo este placer. Existe conexión.

Como masajista, y durante los años 80, di entre tres y cinco mil masajes. Me llamé a mí mismo un monje del masaje. Y lo que aprendí es que el tacto no es algo mecánico. Toco tejido, y mis manos sienten algo y reaccionan, y hay esta comunicación de ida y vuelta. Entonces, existe un lenguaje sucediendo. No se trata de un pensamiento. Es una comunicación en la que toco y hay una reacción que me dice si ir más profundo o más ligero, o moverme o qué hacer.

Y lo que aprendí es que el tacto no es algo mecánico. Toco tejido, y mis manos sienten algo y reaccionan, y existe esta comunicación de ida y vuelta.

Lo que sucedió es que cada vez más, la reacción que obtenía de las personas que tocaba era “no sé cómo lo hiciste, pero hiciste exactamente lo que mi cuerpo necesitaba; y cuando pensé en algún lugar al que quería que fueras, fuiste allí”. Era debido a esta comunicación. No solo con los penes, sino con todo el cuerpo. Sí, cuando toco penes, la gente dice también “nunca antes me habían tocado así, ay Dios mío”.

Había un elemento más, y fue en el período cuando estaba tomando estos hongos. Mi compañero dijo que una amiga suyo de la universidad estaba dando una clase de respiración y que iba a durar un año. No sabía qué era esto, pero tomaba clases para el cuerpo, el tacto, y todo tipo de cosas; entonces me dije, hagámoslo. Fue un año en rebirthing breath, que es una respiración en la que no hay pausa en la parte superior o inferior de la inhalación y exhalación. Podría ser lento o más rápido, pero sin estas pausas.

Cuando haces eso, hay un subidon, hay una sensación orgásmica. Entonces, de repente, tenía otra herramienta. Y reconocí que correr era muy similar a esto porque respiras, pero usas el oxígeno mientras corres. En el rebirthing, en esta respiración, obtenemos el oxígeno y no se agota, pasa a través de la sangre a las células, y existe esta sensación de éxtasis de más y mayor vitalidad. Eso es lo que hace el oxígeno.

Entonces, los hongos, el tacto, las mamadas y la respiración fueron todas las cosas que exploramos entre 1979 y 1980.

Chris Rose: Y el taller de respiración fue con Claire Arneson, ¿verdad?

Ella me enseñó a respirar ese año. Y me dio sesiones individuales. En las sesiones individuales me dijo –su origen no era católico–, tienes mucha rigidez en tu cuerpo. Y esto es después de haber estado corriendo todos los días durante 15 años, tomando hongos y aprendiendo a respirar. Pero aprendí que había lugares en mi cuerpo donde la respiración no iba.

En aquel entonces, yo estaba regulado de cierta forma que no me servía. Y pensé, si estoy regulando de esta forma mi respiración, probablemente también esté regulando así mi placer sexual. Estoy regulando todo tipo de cosas que no conozco, que es lo que Yeung llama las sombras. Son cosas que nos están influenciando de las que ni siquiera somos conscientes, son hábitos.

Lo que sucedió es que muchas de las personas con las que trabajé con los masajes venían a mí y pensaban “oh, quiero que me pajeen” porque eso era una parte del masaje. Yo me decía que no, esto no es lo que hago. Eso era lo que había hecho en mi vida privada. Ahora soy un masajista profesional. Hasta que un día alguien dijo que daba el mejor masaje católico, y eso me sacudió. Pregunte ¿qué quieres decir? Y él me dice que no estaba tocando los genitales. Otros masajistas en 1979, 1980 y 1981 sí tocaban los genitales.

Luego, tuve un descubrimiento. Recuerdo el día exacto. Le estaba haciendo acupresión a alguien. Y le pedí que empezara a respirar. Realmente no había usado esta respiración en mis sesiones. Pero estaba empujando puntos en su cuerpo, empezó a respirar, y pude ver que estaba extasiado. Mis otras experiencias con la respiración y alguien más habían sido mamadas. Pero yo no iba a darle una mamada. Así que dije, he estado probando esto con algunos de mis amigos, donde toco el pene –fui muy clínico–, mientras respiran para ver cómo sería. Recuerdo que él era un terapeuta. Dijo que estaba bien, intentemos aquello.

Entonces hice con mis manos lo que había estado haciendo con mi boca, y al mismo tiempo lo hice respirar. Y entró en un lugar al que yo llegaba con mis amigos. Era la primera vez que hice esto. Y él dice “oh, Dios mío, acabo de ir a un lugar nuevo, tuve una experiencia que nunca había tenido antes”. Luego volvía todas las semanas, cuatro sesiones recuerdo.

Comencé a pensar, tal vez debería hacer esto profesionalmente. Y no eran pajas. No consistía solo en darle a alguien una liberación. Era despertar a alguien a través de la respiración, porque esta hace circular la excitación por el cuerpo. Ese fue el comienzo. Entonces decidí anunciarlo como un masaje erótico, pues eso es lo que estaba haciendo. Fui a los periódicos gay de San Francisco, donde conseguía a la mayoría de mis clientes (yo vivía en Oakland, al otro lado de la bahía), y les pedí que tuvieran una categoría llamada Masaje Erótico, y me dijeron que no. Les dije, ustedes tienen prostitutos y escorts, y ofrecen todo tipo de servicios kink, y luego sólo tienen la categoría masajes. Así que finalmente vieron la lógica de mi reclamo y dijeron que sí. Así comenzó la nueva categoría de masajes eróticos que se volvió muy lucrativa para ellos. Y mucha gente vino a mí.

Exploré el masaje erótico con mis manos y con la respiración. Descubrí que la respiración llevaba a la gente a su propio cuerpo. Muchas personas se disocian cuando tienen relaciones sexuales, o se congelan por traumas leves o mayores, o bien se distraen regularmente. Pero pase lo que pase, si estás respirando de forma consciente, tienes que estar presente. Empecé también a darme cuenta cuando se iban a otro lugar. Entonces, mientras les estaba dando la sesión, en el momento en que se iban a otro lugar, los llamaba de regreso. Es por eso que las personas tenían experiencias asombrosas, porque no podían escaparse de la vivencia que estaban teniendo cuando respiraban.

Exploré el masaje erótico con mis manos y con la respiración. Descubrí que la respiración llevaba a la gente a su propio cuerpo.

La respiración también circulaba, se expandía y era placentera. También fue una pista para mí sobre cómo podía mantener a alguien presente en una experiencia erótica. Y para mucha gente, la experiencia erótica era únicamente la eyaculación. Era así para muchos hombres, como probablemente lo es el orgasmo para las mujeres. Pero en este proceso, tenían que prestar atención a todo esta secuancia.

Cité a menudo a una santa católica, Santa Teresa de Lisieux. Ella decía que el cielo es todo el camino al cielo. Esa fue mi afirmación de que el cielo no está allí. El cielo es todo este proceso. Ahí es donde comenzó el Masaje Erótico Taoísta. Sin embargo, fue una práctica profesional privada, y yo era discreto al respecto. No estaba avergonzado ni nada. Me anunciaba en los periódicos para ofrecerlo, pero no pensaba en enseñar masajes eróticos ni nada por el estilo. Eso fue varios años después.

Chris Rose: Espero que hayan disfrutado la primera parte de mi entrevista con Joe Kramer. La próxima semana, vamos a hablar mucho más sobre el masaje erótico y la enseñanza del masaje erótico en las aulas de todo el mundo. Únase a nosotros la próxima semana para la segunda parte de mi conversación con Joseph Kramer, o visítenos en pleasuremechanics.com para ver nuestro archivo completo de podcasts. Y vayan a pleasuremechanics.com/free para nuestro curso gratuito en línea. Soy Chris de pleasuremechanics.com y te deseo toda una vida de placer. Salud.


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